27 septiembre 2022

Evaluación Rápida de la Seguridad Estructural de Instalaciones Hospitalarias

Las instalaciones hospitalarias forman parte de las líneas vitales en todas las comunidades por lo que la revisión de su condición y seguridad es fundamental tanto luego de la ocurrencia de desastres como durante su vida útil como parte de un plan de gestión de riesgos a nivel municipal, estadal o nacional. Una técnica bastante eficiente para poder tomar decisiones respecto al nivel de daños que una estructura puede presentar es la evaluación rápida de su seguridad estructural, la cual se realiza mediante una inspección ocular a toda la edificación, determinando el nivel de daños y los elementos afectados, para en conjunto poder calificar el grado de ruina de la estructura y las medidas inmediatas a implementar.

En el caso específico de una instalación hospitalaria que ya presente deterioro, es importante que estos sean registrados, así como la evolución de los mismos, pero con mayor relevancia, debe diagnosticarse la causa de los daños, pues dado el uso como instalación de asistencia sanitaria y de emergencias de los centros hospitalarios, los cuales en muchos casos representan instalaciones únicas en una región para el servicio de la comunidad, su operatividad debe procurarse como una prioridad.

En la evaluación rápida de la seguridad estructural se diferenciarán los daños de tipo estructural de los no estructurales, así como el estado seguro de los servicios asociados a la instalación en cuestión, que en el caso de una edificación hospitalaria involucran no solamente las instalaciones eléctricas y de agua, sino las de suministro de gases de uso médico como el oxígeno o el nitrógeno básicamente, de igual manera, el estado de los accesos entre niveles (superiores e inferiores) y perimetrales a la edificación.

Los daños que una edificación presente pueden afectar a las instalación eléctricas, de agua y de gas, por lo que estas deben ser revisadas.

En una inspección ocular correspondiente a una investigación forense estructural preliminar debe detallarse de forma diligente y generalizada, tanto la situación del terreno donde se emplaza la estructura, como los daños manifiestos de estas y de edificaciones vecinas. El acceso a registros fotográficos, planos de la edificación, inspecciones previas e incluso testimonios puede brindar valiosa información que permita conocer más allá de lo observado, la sintomatología y desarrollo de patologías que pudiera presentar la edificación.

Dentro de lo que debe entenderse como una evaluación de riesgos en un centro hospitalario deben diferenciarse lo que son los riesgos estructurales y de emplazamiento, los riesgos funcionales, y los riesgos asociados a amenazas externas de índole natural o tecnológico. En la ejecución de una evaluación rápida, si bien el centro de atención se enfoca en la primera clase de riesgos referida, el reconocimiento de cualquier otro tipo de peligros vale la mención, pues el fin último de este tipo de evaluaciones es conducir a la definición de la continuidad operativa de la instalación o su cese y desalojo preventivo o definitivo, en cuyo caso corresponde la realización de un estudio forense de mayor profundidad y alcance, en los que evaluaciones geológico-geotécnicas, estructurales, funcionales e incluso de salubridad, conduzcan a la identificación y propuesta de medidas para la recuperación y rehabilitación del centro hospitalario o su clausura y demolición.

Como acciones inmediatas que pueden realizarse cuando aún no se ha definido el desalojo preventivo o definitivo de una edificación está el registro de fisuras y grietas, tanto del momento de su aparición como del de desarrollo (longitud y espaciamiento) que estas presenten, lo cual se puede realizar mediante el empleo de fisurómetros o «testigos de control» que no son más que marcas que se hacen sobre los elementos; adicionalmente, es prudente revisar si existen puertas o ventanas que se traben, tuberías que se rompen, presencia de elementos de acero expuesto, fugas considerables en tanques de agua, marcas de humedad en paredes, desniveles en el suelo, entre otras anomalías.

Entre las herramientas empleadas en las evaluaciones rápidas están los niveles de albañil, fisurómetros, cintas métricas, navajas, reglas, y cualquier otro instrumento que para la determinación de la gravedad de daños observados.

El pasado 28 de julio de 2022, a raíz de una invitación del Programa de desastres naturales, brotes y emergencias en salud pública del Servicio de Departamental de Salud de Cochabamba en Bolivia (SEDES), Sobreriesgos realizó una evaluación rápida de la seguridad estructural del Hospital de Parotani en el municipio Sipe Sipe como colaboración a esa dependencia y sus usuarios, esta evaluación se ejecutó mediante una inspección ocular en toda la edificación, en compañía de autoridades municipales, departamentales y de representantes de la comunidad, quienes compartieron testimonios de la problemática que esta instalación construida en el al 2013 ha venido presentando hasta la actualidad.

Personal del Hospital de Parotani, funcionarios municipales, del SEDES-Cochabamba y miembros de la comunidad acompañando el desarrollo de la inspección ocular de daños en la institución.

Es importante que las instituciones a cargo de este tipo de instalaciones programen y lleven a cabo evaluaciones similares para reducir la exposición de los usuarios y el personal que labora en ellas a riesgos asociados al deterioro de la infraestructura, además, de poder detectar oportunamente problemas que puedan ser corregidos sin incurrir en gastos considerables debido al avance progresivo de los problemas y los daños que estos producen.

Estado de pared externa de uno de los bloques del hospital inspeccionado.