27 enero 2021

Gestión de riesgos en el hogar

Los hechos que se presentaron desde inicio del año 2020 y que se han prolongado hasta la actualidad vinculados a la pandemia del Covid-19, obligaron a muchos países a establecer cuarentenas generales a la población, con impactos diferenciales y profundos en prácticamente todos los sectores económicos, pero sobre todo en la sociedad. Esta situación nos ha llevado a mantenernos como nunca antes dentro de nuestros hogares, los cuales junto a nuestros espacios laborales eran los sitios en los que distribuíamos nuestro tiempo.

La presencia prolongada es un mismo lugar debería permitirnos conocerlo a detalle, a llevarnos a establecer rutinas y a reducir la exposición ante cierto tipo de riesgos, lo cual requiere primariamente de su identificación, y nuestros hogares no están exentos de ser lugares de exposición por lo que prestar atención a las condiciones en que los servicios, el mobiliario o la propia estructura se encuentra, resulta en una tarea provechosa que además de elevar nuestra seguridad, nos puede permitir evitarnos gastos mayores debido a la atención oportuna de problemáticas que tal vez no habíamos notado.

La sobrecarga de conexiones eléctricas es una condición de muy alto riesgo en el hogar.

Las instalaciones de servicios como el gas, el agua y las conexiones eléctricas necesitan ser revisadas y recibir mantenimiento cuando presentan algún deterioro; los productos de limpieza contienen sustancias tóxicas por lo que deben ser almacenados y manipulados adecuadamente; el mobiliario debe estar ubicado en casa de manera que no represente una amenaza ante caída de objetos pesados, producir posibles obstrucciones de salidas o que puedan colapsar por estar en mal estado; la presencia de agrietamientos en vigas y columnas requiere de observación y reparación; las barandas y ventanales deben estar bien fijados; la fuentes de emisión calórica, objetos filosos y con elementos que puedan producir aprisionamiento deben estar lejos del alcance de los niños, al igual que los medicamentos o sustancias peligrosas que por accidente pudieran ingerir.

Muchos productos de limpieza contienen sustancias corrosivas e irritantes, por lo que deben almacenarse debidamente.

Un programa sencillo de inspección a los ambientes del hogar, nos puede permitir identificar los sitios críticos o con mayor nivel de riesgo debido a los objetos que se encuentran en cada espacio o por las actividades que se realizan en los mismos, y en su implementación pueden participar todos los miembros de la familia.

En especial cuando se trata de nuestras familias, la prevención es primordial. Esta inspección formaría parte de un plan de gestión de riesgos familiar, el cual podemos complementar preparando un botiquín de primeros auxilios, elaborando una lista de teléfonos de emergencia, y realizando sencillos ejercicios que preparen a los miembros del grupo familiar a actuar ante situaciones de peligro que podrían presentarse, pero más que todo, a evitarlas.

Inspeccionar nuestras viviendas es el inicio para la reducción de riesgos internos en el hogar.

Si bien la actual pandemia ha trastocado la vida como la conocíamos hasta ahora para muchos, puede darnos el tiempo para hacer de nuestros hogares sitios más seguros en los que estemos de verdad protegidos.

Comentarios

  1. Karla Izarra

    Excelente tema, con frecuencia las personas consideramos nuestro hogar el lugar más seguro, pero si realizamos una inspección en el hogar, podriamos identificar los riegos a los que estamos expuestos en el lugar que consideramos el más seguro para nosotros y nuestra familia.

Deja un comentario