9 diciembre 2021

Foro virtual: Estado de la Seguridad Estructural en Latinoamérica

El pasado 30 de julio se realizó el foro virtual «Estado de la seguridad estructural en Latinoamérica», evento auspiciado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), la Federación Latinoamericana y del Caribe de Exbecarios en Japón (FELACBEJA), la Asociación Venezolana de Exbecarios en Japón (AVEXJA) y la consultora en geociencias aplicadas Sobreriesgos.

Flyer promocional del foro virtual

Este foro contó con la participación de un panel de especialistas compuesto por los ingenieros Carlos Méndez Torrico, Eduardo Hurtado Gajardo, Gustavo Coronel Delgado y Miguel Morales Collazos. Su objetivo fue discutir la condición de la seguridad estructural y la vulnerabilidad en la región, tomando los recientes sucesos ocurridos en Surfside, con el colapso de las torres Champlain como punto focal de la discusión.

Desarrollo del foro virtual

Entre los puntos que se desarrollaron en el foro están los avances en cuanto a normas técnicas en la región, las lecciones aprendidas luego de los sismos de Caracas (1967), Valdivia (1960) y del Maule (2010), los desafíos y obstáculos que Latinoamérica aun debe superar para mejorar y las acciones destacadas que se están desarrollando en pro de la optimización de la optimización del riesgo respecto a la seguridad estructural.

La realización de un foro sobre esta importante y vigente temática es parte del compromiso de JICA y las asociaciones de exbecarios latinoamericanos por compartir los conocimientos que se han obtenido en los programas de formación y cooperación internacional, difundir las experiencias de los profesionales especialistas que integraron el panel, y atender a las interrogantes que muchas personas, luego del colapso de las torres Champlain se habrán formulado.

Sobreriesgos ratifica su intención de seguir promoviendo actividades como este foro, y para quienes no pudieron asistir a la realización de su transmisión en vivo pueden acceder a la grabación la cual está disponible en nuestro canal de Youtube en el siguiente enlace:

¿Por qué se caen los edificios?

Esta interrogante de seguro se ha repetido en la mente de muchas personas luego del colapso de uno de las alas de las Champlain Towers en Miami, que más allá del caso de esta edificación, radica en la preocupación del posible riesgo de fallas en sus propias viviendas, ¿Por qué se caen los edificios?, a esta pregunta viene a mi memoria una abrumadora y concisa respuesta del Dr. Ronald Torres (Universidad Central de Venezuela) en su catedra de patología estructural al hablar sobre la seguridad estructural: “Hay dos tipos de edificaciones, las que se diseñan y las que se caen”, en estas dos categorías se encierran dos grandes realidades, debido a que no todos los edificios cuentan con un adecuado diseño que no solo comprenda lo estructural, sino que contemple muchos más elementos que deben funcionar en conjunto para contar con una edificación segura.

Colapso de un ala de las Champlain Towers, en Miami, 24 de junio de 2021 (AP)

El diseño de una edificación involucra desde el uso de los materiales contemplados en sus cálculos, un emplazamiento debidamente caracterizado y acorde a la estructura, la interacción entre la estructura y el terreno donde está fundada, la ocurrencia de procesos (tanto cíclicos como extraordinarios) y un uso definido en función a un tiempo de vida útil para una ocupación determinada; en los casos en que se han omitido estos elementos, o que se han modificado discrecionalmente, puede devenir la falla de una edificación.

Englobando de forma más amplia lo descrito puede esperarse que una edificación falle bajo tres grupos de condiciones generales:

-Que se someta a cargas que excedan sus límites, esto incluye sobrecargas al terreno, cargas sísmicas excesivas, acción del viento, una subestimación de la carga total (cargas vivas + cargas muertas) de operación, fenómenos de resonancia, e incluso, al cambio arbitrario del tipo de materiales a los contemplados por el diseñador, así como también diseños deficientes o errados.

-Que la edificación desarrolle patologías severas en elementos que conduzcan a su falla: en la mayoría de los casos, estas patologías deberían poder detectarse oportunamente, en función del elemento en el que se van presentando, pero en ciertas condiciones, solo serán visibles muy tardíamente o al producirse el colapso. Por ello, son de mucha importancia las inspecciones periódicas en las edificaciones, más allá de lo que las regulaciones municipales indiquen, luego de que estas se expongan a un evento sísmico o se tengan denuncias de daños en ellas.

Ruinas del edificio Mijagual luego del terremoto de Caracas de 1967.

-Que se desarrolle algún proceso geológico-geotécnico en el terreno fundacional o sus adyacencias, esto incluye a subsidencias, fenómenos de licuación del suelo, generación de erosión interna, deformaciones progresivas o asentamientos diferenciales.

En muchos edificios puede advertirse el desarrollo de daños que conduzcan a su inhabitabilidad y sucesivo colapso, en otros tal vez no sea tan evidente, pero en general, todas las edificaciones, y en especial aquellas que superen los 40-50 años de construidas, además de necesitar la adecuación a nuevas normativas constructivas, deben recibir inspecciones por peritos calificados cada cierto tiempo, que muchas veces vienen definidos por los municipios, o luego de haber ocurrido fenómenos que pudieran comprometer su integridad como por ejemplo incendios, sismos, roturas de tuberías, o impactos de cualquier tipo.

Los ocupantes de las edificaciones deben organizarse para realizar inspecciones oculares y notificar oportunamente a las autoridades de cualquier anomalía que se detecte en estas, así como deben preocuparse por resguardar los planos en físico y/o digital de la edificación, y registrar cualquier modificación que se haya realizado en ella, constituyéndose en promotores y protagonistas de su autoprotección.

El monitoreo periódico de las edificaciones por sus usuarios es primordial para la detección oportuna de anomalías y dar pie a un peritaje profesional.

El reciente caso de las Champlain Towers y los estudios forenses que conduzcan al entendimiento de las causas de su colapso posiblemente impulsen por un tiempo la motivación de la sociedad por indagar sobre el estado de la seguridad estructural de los espacios donde residen y trabajan, pero como todo desastre, es muy probable que pierda la atención pública con el paso de los días o ante la ocurrencia de nuevos desastres.

Juan Villoro dijo una vez “Los terremotos son inspectores de la honestidad arquitectónica”, esto puede extenderse a todos los desastres que involucran estructuras, más allá de la causa directa que los ocasionó.

Seguridad Estructural ante desastres en líneas vitales sanitarias

En el mes de octubre SOBRERIESGOS participó en el “I Foro Internacional Optimización de la Gestión de la Infraestructura de Saneamiento Básico – Riesgos de Desastres Urbanos”, el cual fue realizado en la ciudad de La Paz (Bolivia), presentando la conferencia Aspectos de Seguridad Estructural ante desastres en líneas vitales sanitarias, este evento fue organizado por la Escuela Militar de Ingeniería, JICA y el Grupo de Gestión de Riesgos de FELACBEJA.

Cartel del evento.

La Seguridad Estructural

La seguridad estructural se refiere a una serie condiciones que deben cumplir los edificios para considerar que las actividades para los que fueron diseñados pueden realizarse de forma segura, condiciones que aplican tanto para el uso previsto del edificio como para su periodo de construcción.

Su objetivo es prevenir el desastre secundario debido al daño de edificios en las zonas afectadas. Esto implica, que las edificaciones puedan dañarse sin llegar a poner en riesgo a sus ocupantes o a personas que se encuentren cerca de ellos, de la misma forma que funcionan los sistemas de absorción de energía por impactos en los vehículos, con estructuras de deformación programadas que reducen la energía que recibe el ocupante; de esta forma, se deben diseñar las edificaciones para que puedan aislarse del medio que transmite la energía que produce las deformaciones y los subsiguientes daños o para que se reduzca el efecto de esa energía disipando la mayor parte de la misma.

Lo anterior es esencialmente el propósito del diseño sismorresistente, que en el caso de los componentes de una línea vital sanitaria (instalaciones hospitalarias y asistenciales), es fundamental, pues los mismos, así como lo hacen los órganos vitales en el cuerpo humano, desempeñan funciones que no deben verse comprometidas bajo ninguna circunstancia. El colapso de una edificación debido a daños muy severos, se cataloga como parte de los efectos co-sísmicos de orden estructural esperados en instalaciones que no han sido diseñadas de manera sismorresistente o adecuadas para tal fin.

Desastres como los producidos luego de la ocurrencia de los sismos de Haití (2010) y Ecuador (2016), dejaron en evidencia las falencias de edificaciones hospitalarias respecto a la seguridad estructural, con consecuencias muy graves que dificultaron la provisión de la asistencia humanitaria a los afectados en estos eventos.

Hospital Turgeau (Haití), luego del terremoto del 12 de enero de 2010.

Esto deja claro que es necesaria una revisión y evaluación oportuna de las edificaciones existentes, en especial de  aquellas que constituyen las líneas vitales. Esto tendrá mejores resultados si se articula desde el nivel municipal hasta el nivel nacional, como una estrategia para la gestión de riesgos de desastres enmarcada en la prevención, en la que los profesionales del área estructural y patológica cumplen un rol protagónico.

Título de la conferencia impartida por SOBRERIESGOS.

Los lineamientos expuestos en el evento reseñado al inicio del texto acerca de la implementación de un programa de seguridad estructural se centran en 5 acciones generales:

1. Valoración de la seguridad estructural y la vulnerabilidad en la línea vital sanitaria.
2. Intervención de la vulnerabilidad en los establecimientos existentes (reversión de la vulnerabilidad y gestión correctiva del riesgo).
3. Planificación y optimización de las normativas para el desarrollo de nuevos proyectos (gestión prospectiva del riesgo).
4. Fortalecimiento de los preparativos para emergencias y desastres.
5. Seguimiento, monitoreo, revisión y mejoramiento.

Promover el mejoramiento de la seguridad estructural a todo nivel, en todo tipo de edificaciones, sobre todo en aquellas que forman parte de las líneas vitales urbanas es primordial para enfrentar escenarios de desastres y reducir la posibilidad de que estos se materialicen.